La séptima subraza ariana

Javier Alberto Prendes Morejón

Para poder hablar del advenimiento de la séptima subraza ariana, tenemos primero que aclarar los conceptos de subrazas y razas-madres.

Para la Teosofía la vida universal se divide en grandes y pequeños ciclos. Las escrituras hindús nos hablan de las cuatro yugas[1] o Edades (Edad de Oro, Edad de Plata, Edad de Cobre y Edad de Hierro); los períodos de manifestación de avatares[2] correlacionados a las fases astronómicas, como son ejemplo de “espíritus de la verdad” el señor Gautama Budha y Jesús Cristo, este último dentro de la era de Piscis, y el llamado Maitreya Budha, cuya manifestación se daría en la era de Acuario. Otros períodos son el Kalpa o Maha-Yuga, comprendiendo 4.320.000 años y el Maha-Kalpa, calculado en 30.240.000 años[3]. Se mencionan también, aunque no tan conocidos del público –pero muy significativos para los Iniciados-, los ciclos menores de 35, 50 y 100 años. Es en estos ciclos menores en los cuales se manifiestan cíclicamente movimientos espirituales, propendiendo a la elevación moral e intelectual de la humanidad. Sobre esto, así se manifiesta el teósofo brasileño, Profesor Henrique José de Souza:

“De  esta forma, al comenzar cada corto período, somos afectados con un movimiento, tendiente a levantar un antemural contra la ola do materialismo bravío.

Siglo 14 – el trabajo grandioso de Christian Rosenkreutz –si bien no son pocos los que niegan su existencia.

Siglo 15 – el Renacimiento y las grandes invenciones; el descubrimiento de América por Cirstóbal Colón.

Siglo 16 – la Restauración, las obras de Robert Bayle y la fundación de la Sociedad Real de Ciencias de Inglaterra; el descubrimiento de Brasil por Pedro Álvares Cabral.

Siglo 17 – el Ocultismo del Renacimiento. La Revolução de Olivier Cromwell em Inglaterra.

Siglo 18 – la Revolución Francesa y la mágica trayectoria de los Condes de Cagliostro y de Saint-Germain, a través del misterio del “Construens et Destruens”.

Siglo 19 – la aparición de Helena Petrovna Blavatsky –la mujer incomprendida, que fundó la Sociedad Teosófica en América del Norte, después transplantada a la India.” 

Otros de esos ciclos, aún mayores, serán las dichas “razas madres” y las “subrazas”, que se forman a lo largo de centenas de millares o millones de años. Según la Doctrina Secreta, nuestro globo ya habría presenciado la existencia de cuatro razas madres[4], estando ahora embarazado de la quinta, también conocida como Aria o Ariana[5]. Cada raza madre se compone de siete subrazas.

Dice todavía el ilustre teósofo Henrique José de Souza:

“Como es sabido, cada Manuantara se compone de 7 rondas; cada ronda de 7 razas; cada raza de 7 subrazas, siendo que, cada una de éstas, comporta siete ramas o familias y éstas se multiplican en tantas divisiones cuantos sean los efectos cármicos.

En resumen, siempre que una rama, una subraza y una raza deben salir a la luz, ahí presenciamos agotado un ciclo, dilatado o no, conforme el caso.”

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Aprovechamos para dar la relación de las subrazas de la cuarta (Atlante) y quinta (Ariana) razas madres:

Atlántida (Cuarta)Ariana (Quinta)
1° Subraza Rmoahal1° Subraza Ario Hindú
2° Subraza Tlavatli2° Subraza Ario Semita ou Caldaica
3° Subraza Tolteca3° Subraza Ario Iraniana
4° Subraza Turania4° Subraza Ario Céltica
5° Subraza Semita5° Subraza Ario Teutónica
6° Subraza Akadia|| || || ||
7° Subraza Mongol|| || || ||

La sexta y séptima razas madres son conocidas respectivamente como Bimânica (Budhi) y Atabimânica (Atmã), aún por revelarse. Se dirá que en ellas se manifestarán dos sentidos ocultos: la clarividencia y la clariaudiencia. 

Es de notar que las últimas subrazas se entremezclan y hasta aparecen paralelamente.

Como se ve, faltan apenas dos subrazas para finalizar la quinta raza madre ariana -cuyo inicio se da en Oriente, específicamente en la meseta de Pamir-, y así entramos en la sexta raza madre[6].  

Según la Teosofía, la raza madre ariana estaría bajo la influencia del Budha Mercurio, lo que quiere decir que en esta raza se desarrolla el intelecto (el mental abstracto de los teósofos, cuyo atributo superior es el intuicional o Budhi, como sexto principio ligado, a su vez, a Atma, el séptimo principio). Todavía, gran parte de la humanidad no ha sabido desarrollar plenamente ese aspecto, estando aún entramada al cuerpo emocional o astral, como vestigio del pasado lemuriano-atlante. Por esa razón advierte la Teosofía que las prácticas animistas[7] serían antievolutivas, porque pertenecen a una característica del pasado remoto.

¿Y dónde, en fin, se manifestarían esas dos últimas subrazas?

Según algunos autores, como Madame Blavatsky, Mario Roso de Luna y Henrique José de Souza[8], el epílogo de la raza ariana se daría en el Nuevo Mundo, en las tres américas[9],  concentrándose, a principio, la sexta subraza en los Estados Unidos, y la séptima en Brasil[10].

Se sostiene, además, que sería Brasil la patria destinada al avatar de Acuario, Maitreya Budha o Kalki Avatara. Eso sostuvo, hasta la muerte, el Adepto o Mercuriano Perfecto Henrique José de Souza, quien en vida fue reconocido como “aghartino” y miembro de la Fraternidad Blanca,  siendo legítimo, entonces, el uso de la sigla JHS para referirse a su persona, como a cualquier otro iluminado. 

En busca de este ideal de la séptima subraza, “raza iberoamericana”, “raza sintética” o “raza cósmica” han trabajado la Sociedad Teosófica Brasileña, creada por Henrique José de Souza, la  Asociación “Samveda” de Buenos Aires y otras con igual objeto, “empeñadas a servicio de las mónadas “ibero-africano-americanas del Sur”, para el advenimiento de la séptima subraza, o el término glorioso del ciclo ariano”.

Para mostrar todo lo que se dice, citemos algunos ejemplos. Dice Hermes a su discípulo Asclepio:

“Aquellos que deben dominar la Tierra serán enviados y establecidos en el extremo Egipto, en una ciudad que será construida en Occidente y… donde por mar y por tierra afluirá la raza mortal”.

Asclepio: “Mas, dónde están ellos agora, oh Trimegisto?”

Hermes: “Están establecidos en una gran ciudad en la montaña de Libia. Y ya os he dicho demasiado sobre ello”.

Dice el Rey del Mundo[11] al final de su célebre profecía:

“Entonces enviaré a un pueblo ahora desconocido, que con mano firme arrancará las malas hierbas de la locura y del vicio y conducirá a los que permanezcan fieles al Espíritu del hombre en la batalla contra el mal. Fundarán una nueva vida sobre la tierra purificada por la muerte de las naciones. Entonces, los pueblos de Agartha saldrán de sus cavernas subterráneas y aparacerán sobre la faz de la tierra”.

Dice Blavatsky, en la Doctrina Secreta:

“En el siglo XX algún discípulo más instruido y más apto será tal vez enviado por el Maestro de Sabiduría para dar las pruebas finales e irrefutables de que existe una ciencia llamada Gupta Vidya y que, como las fuentes misteriosas del Nilo, ha sido encontrada nuevamente la fuente de todas las religiones y filosofías actualmente conocidas, olvidada y perdida durante tantas edades por la humanidad”.[12]

Así se expressa Henrique José de Souza:

“En la actualidad hablamos como míseros discípulos: ¡la India y Egipto despiertan! Ambos están repletos de enigmas como única solución a las cuestiones impuestas por los destinos humanos. Una, a través de sus pontífices misteriosos, sus dioses vivos, Mahatmas, hombres que leen el Libro terrible de Karma. La otra, a través de las tumbas profanadas de sus reyes y dioses; del misterio insondable de sus esfinges y pirámides seculares y de sus inmensos arenales -testimonio mudo de toda una civilización prodigiosa que ya se ha ido!

Así, ese océano de centenares de millones de seres humanos se yergue en olas monstruosas, como si fuera a sorber a la humanidad entera…

¡Karma abrirá una nueva página en la Historia! ¡Los tiempos esperados han llegado!

Descubrámonos: OM MANI PADME HUM!”

Dice José de Vasconcellos en tono profético: “es del interior de las cuencas del Amazonas y del Plata que saldrá la “quinta raza”, la “raza cósmica”, que realizará la concordia universal, porque será hija de los dolores y de las esperanzas de toda la humanidad”.

Para dar mayores detalles sobre las subrazas de la raza ariana citamos esta descripción:

“La actual -la ariana- es la quinta raza-madre, ya en el final de su quinta subraza -la germánica.

Se estableció  hace 850.000 años en el norte de la India. Su religión fue el hinduísmo primitivo: leyes del manu, leyes de las castas.

La  2ª subraza fue la ario-semítica o caldaica. Atravesó Afganistán y se expandió sobre las llanuras del Éufrates y en Siria. Tuvo como religión el Sabeísmo.

La 3ª fue la irania, conducida por el primer Zoroastro. Se estableció en Persia y de ahí pasó a Arabia y Egipto. Culto del fuego. La alquimia fue en ella muy honrada.

La 4ª, la céltica, fue conducida por Orfeo. Se expandió por Grecia, Italia, Francia, Irlanda y Escocia. Se distinguió en todas las ramas artísticas.

Finalmente la 5ª, de la cual somos retoños con varias modificaciones es la teutónica. Emigra de Europa central y se dispersa por todas partes en el mundo. En este momento pasa por su última fase, para dar nacimiento a las dos subrazas que faltan”.

Nos referimos a Brasil como tierra prometida, nueva Canaán –tanto para los tupís, que según sus tradiciones vinieron en barcos desde Centro América, donde antes vivían en una isla que fue tragada por el mar- como para todos los brasileños y refugiados. La luz majestuosa de Agni debe irradiar en todo el mundo sus rayos luciferinos cuando Brasil, patria del avatar y cuna de la séptima subraza, sea el futuro santuario de la iniciación moral del género humano.

Como expresión política y social de la divinidad en la faz de la tierra, la sinarquía ha de consolidarse en Occidente, y de éste para todo el orbe,[13] lo que representa para el Nuevo Mundo un privilegio kármico y un alto deber, pues en sus manos están las llaves de la concordia universal, el mayor de los ideales en el camino de la iniciación: la fraternidad humana, considerada hasta hoy como utopía.  

Llamamos la atención, aún, a la historia oculta de Brasil, que se mezcla con los fenicios, egipcios, hebreos, etc., antes de Jesús Cristo. Sugerimos a los interesados en el tema los trabajos de los siguientes autores: Visconde de Porto Seguro, Humboldt, Couto de Magalhães, Varnhagen, Onofroy de Thoron y Schwennagen.

¡UNO PARA TODOS Y TODOS PARA UNO!

Vitam Empendere Vero


[1] Satya Yuga (primavera): 1.728.000 años; Tetra Yuga (verano): 1.296.000 años; Dwapara Yuga (otoño): 864.000 años; Kali Yuga (invierno): 432.000 años.

[2] “Ava” o abuelo, anciano y “Tara” o Torah, Ley. Manifestación cíclica de grandes iniciados, siempre que el contrario de Dharma se impone, como dice Krishna.

[3] Muchos de esos datos son atribuidos a Asuramaya, el primer y gran astrónomo de la Atlántida, como consta en la tradición puránica. Otros sabios serían Narada y Garga.

[4] Raza adámica, hiperbórea, lemuriana y atlante.

[5] Ariano: “Hijo de Aries o Marte”. También significa “noble”.

[6] Lemuria y Atlántida sufrieron el mismo destino a través de elementos contrastantes y purificadores. Lemuria fue destruida por el fuego y Atlántida por el agua. Hoy son continentes desaparecidos, pero muy bien podrán volver a la superficie algún día, como parece estar profetizado. Con relación a la raza ariana es muy probable que muchas desgracias aún estén por converger. El apocalipsis no es el fin del mundo, pero sí el fin y el inicio de un nuevo ciclo de la vida universal. 

[7] Según el Mahatma Kot Hoomi: “El munindra y el medium son diametralmente opuestos”. El munindra es discípulo de los Bhante Yauls.  

[8] Ver La Raza Cósmica (1925) de José Vanconcelos.

[9] América del Norte, Central y del Sur.

[10] Después de 1950, aproximadamente, se afirma que tanto la séptima subraza como la sexta pasarían a manifestarse en Brasil, como su centro y lugar escogido por los dioses u hombres iluminados, Adeptos Perfectos, cuya expresión colectiva es la Gran Fraternidad Blanca, Shuda-Dharma-Mandalam o Excelsa Fraternidad Blanca de los Siete Rayos de Luz.

[11] Conocido como Melquisedeck, Chakravartin, Rotan, Preste João etc. El explorador Ferdinand Ossendowski (1876-1945) habla sobre el Rey del Mundo así: “Él está en contacto con el pensamiento de todos los hombres, reyes, zares, khans, jefes, guerreiros, sumos sacerdotes, científicos y otros hombres poderosos. Él comprende todos sus pensamientos y planes, si los mismos son agradables ante Dios, el Rey del Mundo los ayuda invisiblemente, y si son desagradables a la vista de Dios, el Rey los llevará a la destrucción”.

[12] Nosotros, teósofos brasileños, creemos que este ser es el ocultista y adepto Henrique José de Souza, como se puede verificar en la lectura de sus libros O verdadeiro caminho da iniciação, Teosofia e Ocultismo y Os Mistérios do Sexo, así como en sus artículos para la revista Dhâranâ.

[13] Gracias a la penetración espiritual de Oriente en Occidente y de este renacimiento ocurrido en el siglo diecinueve, que es la difusión en Europa y América de la sabiduría oriental, especialmente de Egipto y de la India. Además del llamado Itinerario de IO, que es el camino que recorren las mónadas a través de los ciclos, de este a oeste y de norte a sur. Sobre eso habla bien alto el misterio del 777. 

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