Magia Blanca y Magia Negra

Javier Alberto Prendes Morejón

Si por un lado existe la Magia Blanca, por otro existe su sombra, la Magia Negra[1]. Sus disciplinas son similares, pero sus intenciones divergen. Una respeta el libre albedrío; la otra es impositiva y tiránica. La Magia Blanca funciona siempre a través de la sugestión, en cuanto la Magia Negra no tiene límites para lograr sus objetivos –“los medios justifican los fines”, dice Maquiavelo. Una predica la unión con la Individualidad; la otra incrementa pesadamente la Personalidad, alimentándola con los deseos mundanos y el egoísmo. Sus lemas: “Dividir para gobernar” (Anarquía) y “Unir para reinar” (Sinarquía). Esos son, sintéticamente, los caminos de la Diestra (Senda Solar) y la Siniestra (Senda Lunar).

Dice el Mahatma Kut-Humi:

“El discípulo deberá, únicamente entregado a sus propios esfuerzos, escoger el camino de la derecha o de la izquierda; haciéndose por sí solo un Adepto de la Buena Ley o un Mago Negro, dependiendo exclusivamente de sí propio la elección del Camino”.

¿Desde cuándo existirían? Según nos dice el Ocultismo, desde mediados de la Raza Madre Lemuriana, millones de años atrás[2]. Es en ese período que, se dice, la Humanidad surge propiamente por evolución natural, con la separación de los sexos en macho y hembra y la reproducción uterina[3].

Con relación a la Fraternidad Negra o Hermanos Sombríos, su sede queda en Papua, Nueva Guinea, en el Monte Arfak, cuya población aborigen es una reminiscencia del pasado Lemuriano-Atlante, cargador de pesado karma. Su puesto avanzado queda en Shanghai, China[4]. Sin embargo, su influencia y representación se extienden por todo el orbe terrestre, así como la Fraternidad Blanca.

Es sabido por el Ocultismo que durante la Atlántida[5] hubo un brote de Magia Negra, durante el período de Kali Yuga, cuyas principales características eran: el culto personalista a los líderes, la adoración a los Elementales[6], el sensualismo, y los ritos nigrománticos de sacrificios de animales y humanos, principalmente vírgenes y niños[7]; e incluso el aberrante hecho de alimentarse con el feto de mujeres embarazadas. Se habla, entonces, de una gran guerra entre los dioses y los titanes (los Señores de las Caras Negras) que culmina en derrota para la Fraternidad Blanca, la cual en lo sucesivo –o antes de eso– va a resguardar a algunos pocos fieles de la Ley en los Mundos Subterráneos[8]. No siempre, así, Agartha ha sido subterránea, y un día pasará a estar en la superficie, conforme la humanidad se vaya despojando de sus elementos dañinos.

En aquella época se llegó, incluso, a utilizar los llamados “rayos oscuros” de la Luna[9], -terminantemente prohibidos por las reglas de la Fraternidad Blanca- emanados del “Cono Negro” de la misma, para finalidades bélicas, destruyendo el doble etérico de los enemigos, causando terrible muerte. Agnishastras era el nombre de un arma atlante, manejada por elementales, utilizada en larga escala para destruir en combates, capaz de matar a centenas o millares de un solo golpe. La materialización de seres astrales –y por procedimientos mentales, creando siniestros seres artificiales -de la peor especie fue también muy común en ese período, adquiriendo estos las formas más simiescas y semihumanas posibles, sembrando en consecuencia el terror general. Los buitres, se cree, fueron creaciones nigrománticas de los hechiceros de entonces; compárese las carcajadas y cacareos siniestros con los de los buitres y cuervos. Durante milenios han existido egrégoras que remiten a esa época, entre ellas la de Kali, aún tan venerada en la India.

La causa del Diluvio que destruye la Atlántida es un castigo divino (Dies Irae) que se debe al predominio de la materia tamásica[10] en el mundo de entonces –como sucede hoy–, estimulada por las prácticas nigrománticas, el excesivo materialismo y el abuso de los poderes psíquicos o Siddhis. La Goecia[11], entonces, se impuso, y como consecuencia… el Diluvio. También es de suma importancia notar que no fue apenas un Diluvio el que destruyó la Atlántida, sino una serie de ellos, cuyo último impacto fue en 9564 A.C.[12], con el desaparecimiento de la Isla de Poseidonis[13], cuyo relato nos hace Platón[14].

Destrucción de la Atlántida, de que nos habla el famoso mito de Deucalión

Si Lemuria fue destruida por el Fuego[15], a través de la actividad de las Salamandras, Atlántida es destruida por el agua, a través de las Ondinas[16].

Los Magos Negros también son conocidos como Nirmanakayas Negros, Hermanos de la Sombra, Rakshasas, Hijos de la Noche o “gorros rojos” (porque rojo es el color de Tamas, fuerza centrípeta, cuya característica es el egoísmo), seguidores de la “Vía Siniestra” (Smritta, en sánscrito). Los de “La Vía Derecha” (Diritta, en sánscrito), son conocidos como Nirmanakayas Blancos, “gorros amarillos” (porque amarillo es el color de Sattva, fuerza equilibrante, cuya característica es el altruismo), Adeptos de la Buena Ley Divina, la Teurgia. Los gorros amarillos, en el Tíbet, son conocidos como Gelugpas, de la escuela budista fundada por Tsongkhapa (siglo XV)[17]; los gorros rojos son llamados de Dugpas, de la secta budista tibetana Nyingmapa (siglo XIII), la más versada en hechicería.

Gelugpa – Magia Blanca, escuela a que pertenece el Dalai-Lama

Es sabido, por fuentes ocultistas, que fue en el Tíbet, a través de los Dugpas, que los nazistas retiraron su símbolo, la Sowástika, equivocadamente llamada Swástika, pues la primera gira de la derecha hacia la izquierda, y la otra de la izquierda hacia la derecha, o sea, la Sowástika (Kundalini) es símbolo maléfico e involucional, según los jainistas y budistas, y la Swástika (Fohat) símbolo benéfico y evolucional. En Occidente todavía poco o nada se sabe de eso, generando no pocas veces gran confusión entre esos símbolos. La Swástika también es un símbolo asociado al Rey del Mundo, y está presente en todas las partes del globo, como lo han descubierto los modernos arqueólogos.

Nazistas en el Tíbet – La Expedición Schäfer (1938)

Los magos negros actúan como encarnados o desencarnados. Sobre eso, dice el ilustre teósofo y polígrafo brasileño Henrique José de Souza, fundador de la Sociedad Teosófica Brasileña:

“Como desencarnados, actúan con mucha más facilidad, porque buscan a los débiles, los tímidos, finalmente, aquellos a quien se puede llamar de ‘impúberes psíquicos’ o las mentalidades enfermas de los que se hicieron retardatarios en la Vereda de la Vida – los desorientados de todas las clases, o mejor, ¡los últimos vestigios de razas anteriores! Su banquetazo predilecto es: las llamadas secciones de Espiritismo –mejor dicho, de Animismo– donde se hartan en esos pobres ‘médiums’ –en su mayoría, bien intencionados, sin embargo abandonados a merced de todos los vampiros del Astral, aunque muchas veces se presenten con la etiqueta de Protectores, Maestros, Guardianes y… hasta como santos de la Iglesia! Del mismo modo, en las Asociaciones pseudosecretas, donde se practican las “ciencias ocultas” (no confundir con Ocultismo), para no decir, la Nigromancia, cuyo único objetivo es la vanidad de poseer poderes psíquicos (sidhis inferiores) y presentarlos a las masas boquiabiertas, pero… ¡apestadas por las emanaciones mortíferas de las regiones inferiores del Astral!

Como encarnados, ellos se manifiestan como: católicos, protestantes, judíos, musulmanes, budistas, bramanistas, positivistas, masones, teosofistas, bolcheviques, fascistas, materialistas, etc., etc., desde que sus intenciones sean completamente diversas de las varias máscaras de que se sirven para establecer la confusión, el odio, la mentira, la ruina, en fin, de la Humanidad entera.”

Destacamos que la egrégora siniestra de la Fraternidad Negra es conocida como Gezebruth[18], la “Piedra Bruta” o “Dragón Negro del Mal”, cuyo guardián psicomental se llama Pot-Alef, o “perro rabioso”. Su Supremo Dirigente es el Nirmanakaya Negro (N.N.) B.·.B.·., a la delantera de los Qliphoth o “Consciencias Invertidas”.

El proprio Adolf Hitler fue un Nirmanakaya Negro o “Avatara Sombrío”.

En cuanto a los practicantes del ocultismo práctico ligados a la Magia Blanca, no se les aconseja ni se les permite, salvo raras excepciones, demostrar poderes psíquicos – o dichos erróneamente “sobrenaturales”; tal no es la directriz de los Adeptos Sombríos y sus discípulos. Sobre eso dice claramente el gran Iluminado Ramakrishna:

“La realización de Dios en el alma no es lo mismo que los poderes psíquicos. Hay muchos poderes de Yoga, sin embargo, ¿recordáis lo que Krishna dijo a Arjuna sobre ellos? Cuando veáis a un individuo ejerciendo cualquiera de esos poderes, estáis ciertos de que no lo ha realizado Dios, porque el ejercicio de esos poderes requiere egolatría (Ahamkara), lo que es un obstáculo en el camino de la suprema realización”.

De hecho, el estado de consciencia psíquica, anímica o lunar se relaciona al plan astral, y fue la característica distintiva de la raza atlante, aún manifiesta hoy y muy en uso en ciertos medios espiritualistas –notoriamente espíritas y africanistas–, o que así se autotitulan: es la esfera de las sensaciones, de las pasiones, de los deliquios caóticos de los sentidos.

Los “milagros”, en verdad, son hechos puramente naturales oriundos de aplicaciones prácticas a partir de leyes desconocidas para la mayoría. Como dice Sinesio de Cirene, de la escuela de Hipatia, y más tarde obispo de Ptolomeu: “El pueblo se burla siempre de las cosas difíciles de comprender.” Se burla, mistifica y luego dogmatiza. Algo más dice Narada (antiguo filosofo hindú): “Nunca digas: ignoro esto, luego es falso. Para saber es necesario estudiar, y para saber comprender, y comprender para juzgar”.

A propósito de la Luna[19], que mucha importancia tiene en la Magia, su naturaleza y propiedades fueron largamente conocidas en la antigüedad. Tiene una doble faz positiva y negativa. A pesar de estar “muerta”, sigue influenciando grandemente a la tierra, de diversas maneras muy conocidas, como las mareas, el ciclo menstrual y de gestación, el crecimiento de las plantas, etc. Es ha buen tiempo conocido de los científicos que durante las fases de luna llena hay una incidencia mayor de crímenes, estadísticamente comprobada, lo que se explica por la influencia de esta sobre las emociones humanas o la psiquis incitando a aquellos que están más predispuestos a su acción a cometer crímenes pasionales. La palabra “lunático” se refiere a aquel que vive bajo las influencias nocivas de la Luna. La mezcla del rojo con el azul da el morado, que bajo la interpretación esotérica de los colores, se refiere al fanatismo religioso, y de ahí el “morado lunático”…

Las brujas de Tesalia, como los magos caldeos, los hierofantes egipcios y dos rishis hindús conocían muy bien sus características. No obstante el desconocimiento de la Ciencia y de la Historia respeto al verdadero pasado humano, los “Pitris” o “Antepasados Lunares” son considerados por la Doctrina Secreta como la “humanidad” que vino posteriormente a encarnarse en la Tierra, hija de la Luna, a que esta le transfirió sus principios físicos, psíquicos, mentales y espirituales, quedándose la Luna en estado de obscuridad o Prayala Planetario (cuando se completan Siete Rondas, una de las tantas modalidades de Prayalas o Reposo). Dice Blavatsky en la Doctrina Secreta, en el primer volumen, que antes que lleguemos al final de la Sexta Ronda de la Cadena Terrestre[20] (el Cuarto Globo o Globo D), la Luna desaparecerá por completo en el aire sutil. Es en la Luna Llena cuando su polo luminoso es más potente, de donde emana la sabiduría de los Pitris, y es en la Luna Nueva cuando su poder es menor[21], siendo este período el de preferencia de los magos negros para realizar sus rituales infernales y actos malévolos. Dice Blavatsky[22]:

“La Luna es hoy un frio residuo, la sombra arrastrada por el cuerpo nuevo para el cual se hizo la transfusión de sus poderes y principios de vida. Está ahora condenada a seguir a la Tierra durante largos evos, atrayéndola y siendo por ella atraída. Incesantemente vampirizada por su hija, vengase impregnándola con la influencia nefasta, invisible y venenosa que emana del lado oculto de su naturaleza. Pues es un Cuerpo muerto, y no obstante vive. Las partículas de su cadáver en descomposición están llenas de vida activa y destruidora, aunque el cuerpo que ellas anteriormente formaban esté sin alma y sin vida. En consecuencia, sus emanaciones al mismo tiempo son benéficas como maléficas -circunstancia que encuentra su paralelo en la tierra, en el hecho de que es en las sepulturas donde las hierbas y las plantan medran y se desarrollan con más lozanía, no obstante las exhalaciones mórbidas de los cadáveres en los cementerios. Como los fantasmas y vampiros, la Luna es amiga de los hechiceros y enemiga de imprudentes”[23].

La obra de Bodin, Demonomanie ou Traité des Sorciers (Paris, 1587), según Eliphas Levi, es una de las obras más completas sobre hechicería.

Citamos ahora un fragmento del libro El Verdadero Camino de la Iniciación (Segunda Parte, Capítulo VI “Demonología Eclesiástica”), de Henrique José de Souza, sobre un ritual nigromántico realizado por Catalina de Médicis:

“Catalina de Médicis, la piadosísima cristiana, que tantos méritos poseía a los ojos de la Iglesia de Cristo, por su trágica e inolvidable carnicería de la noche de S. Bartolomeo. Esa reina –mixto de crímenes y de religiosidad, pues que, su proprio erotismo provenía, como acontece a la mayoría, del fanatismo religioso–, tenía a su servicio a un sacerdote apóstata jacobino. Extraordinariamente versado en el “arte negra”, siempre patrocinado por la familia de los Médicis, habíase hecho acreedor de gratitud y protección de su piadosa señora, gracias a la rapidez con que mataba a las personas a distancia, y por consiguiente sin responsabilidad, torturándolas por medio de las tradicionales figuras de cera, esto es, como reproducciones suyas. Tales procesos son, de todos que se dedican a semejantes lecturas, bastante conocidos. Pero no podemos dejar de aquí transcribirlos:

Carlos estaba de cama, atacado de una incurable molestia. La reina madre que, con la muerte del hijo todo iría a perder, recurrió a la nigromancia y quiso consultar “el oráculo de la cabeza sangrienta”. Esta operación infernal requería la decapitación de un niño de gran hermosura y pureza (una especie de sacrificio de sacerdotisas al dios Moloch). La víctima tenía que ser separada para su primera comunión por el capellán del Palacio, el cual conocía tan infame proyecto. Llegado el día señalado para la ejecución, y en la tradicional medianoche, en el aposento del enfermo y en presencia únicamente de Catarina y de algunos de sus fieles confederados, fue celebrada “la misa del diablo” (el bode negro…). En tal ritual nigromántico, celebrado delante de la imagen del demonio, estando por debajo de una cruz invertida, el hechicero-sacerdote consagraba dos hostias, una grande y negra, la otra pequeña y blanca. Esta última sirvió para la comunión de la víctima, que se encontraba vestida de blanco –como se usa en el bautismo, etc.– y que fue sacrificada en los escalones del altar, luego después de la comunión. La cabeza separada del cuerpo, de un solo golpe (como aún hoy se usa con el cordero, en los templos shivaitas de la India) fue colocada, aún palpitante, sobre la hostia mayor y negra, que encubría la patena, y a seguir, sobre una mesa, en la cual ardían algunas lámparas fúnebres. Comenzó, entonces, el exorcismo. El demonio tenía que pronunciar un oráculo y contestar, por intermedio de la cabeza cortada, una pregunta secreta que el rey no se atrevía pronunciar en voz alta, y completamente desconocida de todos… En aquel momento, una voz débil, extraña voz que nada poseía de humano se dejó oír, salida de la cabeza del infeliz y pequeño mártir… Sin embargo, de nada sirvió semejante crimen de magia negra, porque el rey murió y… ¡Catalina Médicis continuó siendo la fiel hija de Roma!”.

Muñecos utilizados en el Vudú (Magia Negra), New Orleans

Desde hace largas edades están en férrea lucha estos dos polos opuestos, venciendo ora uno ora otro, en este siempre redivivo campo de Kurukshetra donde se digladian los renovados Kurus y Pandavas. En el actual ciclo en que vigora la Kali Yuga, los Hermanos Sombríos se aprovechan de esa circunstancia para ejercer su dominio sobre todo el orbe. Están por todas partes, en todas las profesiones y posiciones sociales, sobre todo de destaque, y desde sus cuevas sombrías se ríen de la humanidad, tan fácilmente engañada por los lobos disfrazados de corderos. No es raro que las apariencias engañen; desde luego no podemos porfiar en ellas.

Dice Roberto Lucíola, eminente teósofo y discípulo de Henrique José de Souza en los diez últimos años de vida de este, en su CUADERNO FIAT LUX N°7, disponible en el sitio virtual de la Comunidad Teúrgica Portuguesa:

“Actualmente, se hacen grandes esfuerzos y gastos en el sentido de suprimir el principio de la voluntad individual e intentar implantar como estado de consciencia el Alma Colectiva, característica de los animales. ¡Globalización! Es la palabra de orden de los Magos Negros que actualmente controlan el Mundo. La Globalización preconizada por las fuerzas económicas que ya globalizaron y monopolizaron los medios de comunicación social, la cultura, la educación y la política, tiene como objetivo el dominio mundial, lo que implica la implementación del más completo totalitarismo materialista que agride, frontalmente, los más elementales principios de la Sinarquía”.

Este mismo autor nos asegura que los Magos Negros tomaran por asalto la República Federativa de Brasil en los años 90 del siglo pasado; y esto explica, en buena parte, el porqué de las condiciones sociales, políticas y culturales que vigoran, del más insensato egoísmo, que al revés de hacer progresar a la patria, la lleva a un nuevo período de obscurantismo y tinieblas medievales, o aún peor. Fíjese, en esto, el actual brote nacional e internacional de las iglesias pentecostales, con sus padres y falsos mesías asalariados que, al contrario del pobre Nazareno, que no tenía donde recostar la cabeza, derrochan riquezas y posesiones sin fin. Su Dios, bien sabemos, es el dinero, y sus conductas, la de los fanáticos de todas las eras de decadencia espiritual. No veneran la verdadera Sabiduría Divina, sino a Mamon.

Razón de haber escrito:

Son de los que hacen perder a la humanidad en el más completo descalabro los que afinan con la misma, mientras los verdaderos Prometeos viven a mengua. No se pasa del Muladhara en este maldito estado de consciencia en que vivimos colectivamente. Haya desatino y falta de escrúpulos. Se finge ser ángel, pero solamente hay asnos.

Palabras corroboradas por el excelso Conde de Saint-Germain:

“Los Hijos de la Verdad son combatidos, siempre, como seres peligrosísimos. La humanidad solo recibe con agrado a los que la burlan, pierden y sacrifican”.

Me resta hacer una pequeña diferenciación entre tres posibles modalidades de magia:

  1. La Magia Blanca – realizada por los verdaderos taumaturgos como Jesús, Apolonio de Tiana, Budha, etc., propia de aquellos que unieron su Alma a su Espírito, convirtiendo la primera en un canal puro por donde fluyen las vibraciones sagradas del segundo. Está relacionada a los Ángeles y Arcángeles.
  2. La Magia Negra – propia de los reales Anti-Cristos, como Hitler, y hechiceros como Cipriano, Loyola y Onofre, ejercida conscientemente, con vistas al Cuaternario Inferior o a la Personalidad mortal.
  3. La Magia Gris – donde se mezclan las dos anteriores, y es ejercitada inconscientemente; en este rol están los que practican la vivisección, los hipnotistas y otros más. Está relacionada a los Elementarios y los Elementales.

Con todo esto se puede concluir como los Rakshasas preconizan y sumergen la humanidad en el odio y la ignorancia, mientras que los Hijos de la Luz tienen su tónica en el amor-sabiduría.

¡Al final, el Bien triunfará!

“Uno por Todos y Todos para Uno” o AT NIAT NIATAT (en lengua agarthina)


[1] Shamanismo (Magia Blanca) y Camanismo (Magia Negra). Enbotamiento proviene del francés envoûtement, que significa hechicería. Son las dos direcciones posibles: la destrocéntrica y la sinistrocéntrica.
[2] Aproximadamente 18 millones de años. La 1ª Raza-Madre remite a 300 millones de años atrás. La 4ª o Atlante a 8 millones de años.
[3] Se dirá que antes de la división sexual la Humanidad habría pasado por un largo período de Androginismo, además de asexual y hermafrodita. La Raza Madre Lemuriana fue predominantemente negra.
[4] Estas referencias geográficas fueron sacadas del texto “Os Adeptos das Trevas (de Gohos a Theos)”, de Vitor Manuel Adrião, blog Lusophia, y del Cuaderno Fiat Lux nº17, de Roberto Lucíola. La Fraternidad Jina, en el Pacífico, que sirve de escudo a la negra del Monte Arfak, es la de Sidney, Australia, bajo el comando del 4.º DHYANI-KUMARA RAFAEL. Es también cerca del Monte Arfatk donde se sitúa el volcán Krakatoa, que entró en actividad en ocasión del nacimiento de los Gemelos Espirituales en 1883, como reacción de los Hermanos Sombríos a su aparición.
[5] País de Mu, Shalmali, regido por la influencia de la Luna y Saturno; este último influencia el mental inferior de los atlantes, y el primero el astral. Recordemos que Platón, Aristóteles, Diodoro de Sicilia, Plinio y tantos otros hablaron y creían en su existencia, y con ellos los sacerdotes egipcios de Sais, por lo que pregunto: ¿estarán equivocados estos sabios, y los escépticos correctos? Siempre ha sido enseñada, en los Misterios, su veracidad histórica.
[6] Mundo Elemental o “espíritus de la Naturaleza”, devas menores, los Marutas (comandados por los Traixus o Devas, Ángeles); “espíritus primarios de la Naturaleza”. Los atlantes abusaron de las fuerzas elementales del fuego. Dice el Ocultismo: “Los sabios Adeptos no refuerzan a los elementales en sus vehículos exteriores”. Y más: “aquello que en el Hombre conocemos por Alma y Cuerpo físico, en realidad es un conglomerado de elementales encadenados que evolucionan con nosotros”.
[7] Consignado en la literatura Ocultista con la expresión “vampírico festín de sangre” o “rubro baquetazo”, seguido del “banquetazo negro”.
[8] Reza el Comentario Oculto: “El gran Rey de la Faz Deslumbrante (el Imperador Blanco) dijo a sus principales hermanos: Preparáos. Que se alcen los hombres de la Buena Ley y atraviesen la tierra en cuanto está seca. Los Cuatro (los Kumaras, Señores del Karma) levantaron Su vara. Sonó la hora y la noche negra se aproxima. Los siervos de los Cuatro Grandes avisaron a su pueblo y algunos escaparon. Sus reyes los pusieron en sus Vimanas [discos voladores movidos por Vril] y los condujeron a las tierras del fuego y del metal (Oriente y Norte).”
[9] Cuyo color es el violeta. La Luna, exotéricamente, es plateada o blanca.
[10] Según la tradición hindú, las Gunas o Calidades de la Materia: Tamas (Inercia), Rajas (Actividad) y Sattva (Equilibrio) o fuerzas Centrífuga, Centrípeta y Equilibrante.
[11] Nombre oriundo del griego goetheia, “encantamiento”; diminutivo: gohes, “hechicero”, oriundo de la raiz gon, donde gohos, “gemido, clamor”. En la sub-raza tolteca, de la Atlántida, predominó la Magia Negra. Rakshasa en sánscrito, Shamar-Dad-Dugpa en pali y tibetano, Qliphoth en hebreo y Shaitan en árabe.
[12] 1º cataclismo: 4.000.000 años, se forman los siete continentes o dwipas; 2º cataclismo: 850.000 años, se forman las dos grandes islas de Ruta y Daitya; 3º cataclismo: 200.00 años, desaparecen Ruta y Daitya y queda Poseidonis; 4º cataclismo: 9564 años, desaparece Poseidonis, pequeña porción de Daitya.
[13] Push-Adonis o Poseidonis, la Morada de Adonis, el 7º Principio Espiritual.
[14] Ver Timeo y Critias
[15] Esto está relacionado a la llamada “Tragedia Lunar” de la 3ª Cadena que “repercutió en la 3ª Ronda de la 4ª Cadena Terrestre que así resonó funestamente en la 3ª Raza-Madre Lemuriana”. Restos de Lemuria son Australia, los indígenas de Tasmania, los papuas, los malayos y los hetontes.
[16] Según Paracelso, los Elementales son de cuatro categorías: Salamandras (Fuego), Ondinas (Agua), Sílfides (Aire) y Gnomos (Tierra). Representan una evolución paralela a la humana, y es anterior al reino mineral, o sea, los elementales un día llegarán a ser humanos, a través de muchos ciclos venideros o futuros Manvantaras. Desde luego, los elementales no poseen los principios monádicos. Son también llamados de “genios”, y se alejan de los Iluminados, delante de los cuales no tienen poderes. Actúan por inducción, y carecen de Voluntad.
[17] Lama Tsong-Kha-Pa (1357-1419), reformador del budismo Kadampa, convirtiéndolo en la escuela Gelugpa, hizo comentarios a los libros de Kiu-te; “Lam Rim”: series de tratados con enfoque en diversas escuelas, autores, con destaque para Nagarjuna, Asanga y Atisha. Gelung-pa: “uno de los Mahatmas de la Línea Kut-Humpa, cuyo Choan o Líder Supremo es el proprio Koot-Hoomi”.
[18] Gezebruth o Belzebuth: “aquel que se oculta en las cuevas inferiores del mundo terreno”, el Orco, ligado al “Saco de Carbón”, próximo a la constelación Crucero del Sur.
[19] La Luna habría sido un planeta antes de la Tierra haber invadido su órbita… Marte sería apenas un gran fragmento de un planeta desaparecido, asumiendo la 4ª órbita que era ocupada por la Tierra. La desaparición, por explosión, de un planeta que ocupaba la 5ª órbita planetaria a partir de Mercurio tuvo consecuencias trágicas para la Tierra, empujándola de la 4ª para la 3ª órbita.
[20] Cada Manvantara, o gran ciclo de existencia cósmica, se compone de siete Cadenas formadas por siete globos o planetas; cada Cadena pasa por siete Rondas, del globo A al G (o Z) y cada Ronda es formada por siete Razas-Madres con sus respectivas siete Sub-Razas. Tal es la dinámica macrocósmica de los grandes ciclos; ocurre, microcósmicamente, en cada globo, el desarrollar de siete Reinos o siete diferentes “Humanidades”, por así decirlo. O sea, a las diferentes fases cosmogónicas competen las diferentes fases antropogénicas, pues “así arriba, como abajo”. En la Naturaleza todo debe ser observado según la Ley de Analogía. Para comprender mejor todo esto debería ser estudiado el volumen I de la Doctrina Secreta, de Helena Pretovna Blavatsky. Obsérvase, a rigor, en esta mecanogénesis, la suma importancia del número siete, tenido por los antiguos como sagrado, pues la Evolución es Septenaria.
[21] El “Cono Negro” de la Luna se refiere al Bajo Astral.
[22] Doctrina Secreta, São Paulo, Editora Pensamento-Cultrix, Edição Adyar, vol. I, p. 200.
[23] “Durante los eclipses de la luna Lord Bacon se desvanecía”; “El rey Carlos VI [de Francia, 1368-1422] durante el año 1399 sufrió seis abscesos de locura que coincidieron con el novilunio o el plenilunio”.

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